Romería a Ntra. Sra. La Virgen de Tiermes, 2018.

Sábado 26 de mayo. Amanece el día nublado y amenazando lluvia, con la intención de deslucir la fiesta que nos espera. Pronto las tornas cambian y poco a poco el cielo se aclara y el sol, entre grandes y blancas nubes, ilumina a los romeros, venidos de muchos lugares, en su devoción a la Virgen y en la tradición que supone este día de reencuentro con familiares y amigos cercanos y lejanos en el recuerdo.
Primero son los gaiteros los que anuncian el día de júbilo. Los romeros van llegando poco a poco. Un autocar acaba de descargar un numeroso grupo que viene de Getafe. Estos van a cantar en la Misa.
La pequeña ermita está casi llena. Este año hay muchos sacerdotes para concelebrar la misa y entre ellos el Señor Obispo del Burgo de Osma, Don Abilio. Comienza la celebración que se interrumpe para bendecir el nuevo espacio rehabilitado (con el gran esfuerzo de la cofradía) de la casa del “Santero”. Continua la celebración amenizada por el grupo de una parroquia de Getafe. A su fin se procede a bajar a la Virgen del altar mediante el tradicional artilugio en rampa para luego colocarlas en las andas y comenzar la procesión, una vez subastados “el sacar” el pendón, el estandarte, la cruz y los alzares de las andas. Luisa, mi amiga Luisa la tinerfeña, ha pujado un año más por una de las alzas; todo por devoción.
El son del tambor y las dulzainas, los pendones y estandartes, de los pueblos de la comarca, ondean al viento y encabezan la procesión que recorre la esplanada, aneja a la ermita, vestida de verde primaveral para la ocasión y perfumada por el viento que nunca abandona este mágico y encantador lugar. Bailes al pie de la Virgen y la subasta de los bandos:  -Hogaza de pan y botella de vino Ribera del Duero… veinte euros… hay quien dé más… - ¡cuarenta!, - ¡cincuenta! ...  -cincuenta a la una, cincuenta a las dos, cincuenta a las tres… ¡hay quien dé más! ¡no!  ¡no!  pues adjudicado al señor del sombrero.
Los romeros se arremolinan en grupos en algarabíos de felicidad por su reencuentro, unos botellines de cerveza y unos chatos de vino les alegran aún más, si cabe. Después algunos extenderán sus mantas y manteles sobre la hierba, como manda la tradición, para comer las viandas traídas para la fiesta; tortilla de patatas, carne empanada y chorizo en adobo no faltará en el menú de los romeros, todo regado con un buen vino.
Tras una larga sobremesa, la fiesta continua por la tarde. El día acompaña y además es sábado y mañana nadie tiene que madrugar.
¡Viva la Virgen de Tiermes, la organización (la cofradía) que vela por el lugar y los romeros que nunca fallan en este día!


Manuel Arribas
Romería a Ntra. Sra. de Tiermes.
Tiermes, Soria.
Mayo de 2018